BUSCADOR RECOMIENDA ENCUESTAS CONTACTO
 

Anatomía/Lesiones/Culturismo -> Hombro doloroso

HOMBRO DOLOROSO

¿Cómo se diagnostica?

 

Se llega al diagnóstico tras un interrogatorio por el médico sobre antecedentes de caídas, actividades laborales y deportivas, edad, etc. Y sobre los síntomas (dolor nocturno y al mover el brazo en algún o todos los movimientos, perdida de fuerza o movilidad, incapacidad para la elevación del brazo, etc.).
La exploración realizada para comprobar estos datos es muy importante.
Con esto se establece con bastante aproximación cual es el problema aunque se suele recurrir a ciertas pruebas complementarias como son:

   

Radiografías: No aportan mucha información pero permiten descartar otras enfermedades. Son útiles para ver las calcificaciones.
Ecografía: Válida para el estudio de los problemas tendinosos y de las bolsas sinoviales.
Resonancia magnetica: Permite un buen estudio de las estructuras del hombro y con bastante precisión.


¿Cómo se trata?
A pesar de todos los diagnósticos diferentes los tratamientos son muy parecidos ya que las causas son prácticamente las mismas.

En fase aguda, cuando hay dolor importante y acaba de comenzar el proceso, se recomienda reposo con el brazo en cabestrillo, que en ningún caso debe ser muy prolongado (más de 48-72 horas), ya que la inmovilización predispone a la aparición de una capsulitis.

Si es posible porque el dolor no sea muy intenso, no se recurrirá a la inmovilización y de forma precoz se iniciaran los ejercicios denominados de péndulo, en los que el propio peso del brazo del paciente se utiliza para facilitar el movimiento.

En muchas ocasiones y si no hay contraindicaciones se recomendará el consumo de analgésicos y/o antiinflamatorios por vía oral.

La termoterapia, es decir, la aplicación de frío en las primeras 48 horas en casos agudos y frío y/o calor en los de más tiempo de evolución, constituye una ayuda fácil y valiosa en el tratamiento.                       

Un tratamiento eficaz en muchos casos son las infiltraciones de esteroidescon anestésicos locales en la vecindad del tendón. Si dan buen resultado se pueden aplicar hasta tres o cuatro separadas por 7-15 días. Según la intensidad del dolor y el criterio del medico que lo realice, se puede recurrir a la infiltración en primer lugar o tras un periodo de rehabilitación.

Los tratamientos de rehabilitación consisten en la aplicación de ciertos aparatos que mejoran el dolor por distintos mecanismos (onda corta, microonda, ultrasonido, láser, etc. ) y en la realización de ciertos ejercicios y terapias manuales destinados a evitar la pérdida de movilidad y/o recuperar la perdida, así como potenciar determinados músculos que ayudan a compensar los deficitarios (poleoterapia, cinesiterapia, masaje).

Solamente en los casos con escasa o nula respuesta a los tratamientos anteriores de planteara la cirugía:
  Actualmente la artroscopia permite él diagnostico y tratamiento de muchos de estos procesos. En general consiste en ampliar el espacio subacromial a través de la sección de excrecencias óseas, ligamentos y extremo del acromion para evitar el roce del tendón. Cuando hay rotura del mismo se puede proceder a la sutura aunque en muchos casos, debido al mal estado del tendón o a la localización de la rotura, el resultado no suele ser muy favorable. El aumento del espacio sí suele mejorar en cambio el dolor.
Otras veces no se puede realizar artroscopia y se llevara a acabo una cirugía abierta realizando una acción similar.
En los casos de capsulitis adhesivas avanzadas sin respuesta al tratamiento rehabilitador intensivo, se puede proceder a la movilización bajo anestesia, técnica en la que se fuerza la movilidad perdida con el paciente anestesiado para comenzar la rehabilitación al día siguiente y no perder lo recuperado.
Otras veces se realiza una artrolisis por artroscopia o cirugía abierta en la que se limpian todas las adherencias formadas que impedían el movimiento.


¿Tiene buen pronóstico?
En general, si se diagnostica y sobre todo se trata precozmente, el pronostico es bueno, obteniéndose mejorías completas incluso en casos de roturas significativas.

En casos de roturas masivas no operadas en pacientes de edad, la funcionalidad que se adquiere, si bien limitada, llega a ser suficiente para la realización de la mayoría de las actividades cotidianas como el aseo, el vestido o la comida.

Lo que más mejora el pronóstico es la movilización precoz, aunque sea dolorosa y siempre dirigida e indicada por un médico. Debe comenzarse a mover pronto e intentar mantener y recuperar las actividades cotidianas perdidas o dolorosas.

Como se trata de procesos degenerativos existe posibilidad de recaídas, para evitarlas hay que aprender a proteger los hombros en el descanso nocturno, tareas domésticas y trabajo. Se evitará dormir con los brazos elevados, los movimientos repetidos con el brazo alejado del cuerpo y sin apoyo, y sobre todo las tareas por encima del nivel de la cabeza y más aun si suponen realizar esfuerzos. Es recomendable la realización diaria de unos ejercicios encaminados a fortalecer los músculos débiles y mantener y en ocasiones mejorar la movilidad del hombro.

La práctica de algunos deportes como la natación, tenis y otros de lanzamiento de forma intensa o en personas que hayan padecido alguno de estos problemas debe evitarse o realizarse de forma cuidadosa y controlada para evitar más agresiones al tendón.

Cuándo acudir al médico
El pronóstico y la duración hasta la recuperación están muy condicionados por la rapidez con que se instaure el tratamiento.

En los casos de dolor agudo importante no se suele demorar la consulta pero la mayoría de las veces cursa de forma insidiosa, con molestias que no incapacitan al paciente quien piensa que "se pasarán" y cuando decide acudir al médico el proceso lleva largo tiempo de evolución y la pérdida de movilidad puede ser muy importante sin que el propio enfermo tuviera noción de la misma. En estos casos la recuperación es mucho más larga llegando incluso a requerir más de 2-3 meses de rehabilitación y las posibilidades de que quede alguna perdida de la movilidad son mayores.

Por tanto, en cuanto aparezca un dolor nocturno y en la realización de algunos movimientos del hombro que persista más de 2-3 semanas, es conveniente acudir al médico para instaurar pronto un tratamiento que evite complicaciones y no se retarde la curación.

Dra. Susana Romero Gismera
Médico Rehabilitador.
Mutua de Accidentes Laborales FREMAP.
Profesor Asociado en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Fuente: www.saludalia.com

Hombro doloroso


Agujetas: prevención y tratamiento Anatomía: sistema nervioso Artroscopia Celulitis: eliminar la celulitis
Codo de tenista Dolores depués de entrenar: combatirlos El lactato en el entrenamiento Electroestimulación
Esguince de tobillo Evitar dolores musculares.Ejercicios.Culturismo Hernia discal Hombro doloroso
Lesiones de rodilla Lesiones: dolores musculares Lumbalgia Lumbalgia mecánica
Túnel carpiano ¿Sufres dolor articular?   


 
 
© Fisioculturismo.es - Web de culturismo con ejercicios, entrenamientos, rutinas y dietas.