|
Hierro y deporte
El hierro es un oligoelemento ampliamente distribuido en la naturaleza y que en nuestro organismo desempeña funciones vitales. La más importante, es el transporte del oxígeno incorporado con la respiración hacia los distintos tejidos del organismo. Dicha función es llevada a cavo gracias a que se combina con proteínas para formar la hemoglobina formando parte de las células sanguíneas que transportan oxígeno. También forma parte de la mioglobina que es la responsable del color rojo de los músculos y del almacenamiento de oxígeno en los mismos.
La deficiencia de éste oligoelemento constituye uno de los trastornos nutricionales de mayor extensión a nivel mundial. Sobre todo en países en vías de desarrollo y en poblaciones de menor recurso económico, aunque está presente en todos los niveles sociales.
La disminución de su ingesta con la dieta diaria lleva a una disminución paulatina de sus niveles en el organismo, con la consiguiente aparición de un cuadro de anemia denominada ferropénica. De no revertirse esta situación, la anemia por deficiencia de hierro compromete el desarrollo psicomotor y la capacidad cognitiva en las etapas del crecimiento.
El hierro en el organismo se encuentra formando parte de diversos elementos o sustancias (compuestos), donde la hemoglobina posee entre el 65 al 70% del hierro total. El hierro se almacena bajo dos formas: ferritina y hemosiderina.
Metabolismo y absorción
En los diversos alimentos de la dieta, el hierro se encuentra de diversas formas: como hierro de la leche materna, el cual se encuentra ligado a la lactoferrina (proteína de transporte) que le permite absorberse en el 50%; otra forma es el denominado hierro hemínico, que proviene principalmente de carnes rojas, aves o pescados y por último el hierro inorgánico o no hemínico, cuya fuente son los suplementos dietarios, alimentos vegetales y los fortificados con hierro.
Su absorción a nivel intestinal se produce a nivel del duodeno y la cantidad depende fundamentalmente de los niveles de hierro presentes en el organismo y del tipo de alimento del cual provenga. El hierro hemínico se absorbe mejor que el no hemínico e incluso ayuda a la absorción de este último cuando se ingieren en forma conjunta. El hierro inorgánico, para ser absorbido es primero ionizado y solubilizado por el jugo gástrico.
Las principales fuentes naturales de hierro la constituyen la carne roja y blanca con poco contenido de grasa, el hígado, pescado en todas sus variedades, el huevo y la gran mayoría de las verduras, sobre todo las de hojas verdes. Existen diversos alimentos que por su contenido en taninos o fitatos, disminuyen su absorción, como el té, chocolate, café, y las fibras de salvado o avena, por lo que es importante evitarlos cuando se ingieren alimentos con alto contenido de hierro. Por el contrario, alimentos ricos en vitamina C como los cítricos incrementan notablemente su absorción.
En el organismo existe un sistema casi cerrado de reutilización del hierro, mediante el cual es reciclado continuamente de la sangre hacia la médula ósea donde es incorporado a la hemoglobina para realizar el transporte de oxígeno dentro de los glóbulos rojos. Para ello, los glóbulos rojos una vez que finalizan su vida media, son destruidos en el hígado, médula y bazo, liberándose de ésta manera el hierro hacia la circulación. Igualmente, no todo el hierro es reutilizado, ya que una pequeña parte se pierde a través del sudor, las heces, orina y con la sangre menstrual en la mujer en edad fértil.
El desarrollo de su deficiencia
En una primera instancia se produce una disminución de los depósitos, no asociándose aún a manifestaciones clínicas de anemia, donde el organismo incrementa la absorción de hierro si el aporte con los alimentos es el adecuado.
De no resultar así, el déficit se acentúa con disminución de diversos compuestos encargados de su transporte, manifestándose sólo con determinaciones bioquímicas.
Finalmente, cuando el déficit de hierro acarrea un decremento en la producción de hemoglobina se produce el cuadro de anemia ferropénica, manifestándose principalmente con palidez de la piel y de las mucosas, cansancio no habitual, desgano y la disminución de la capacidad o rendimiento laboral o escolar.
Bibliografía ? Programa Nacional de actualización pediátrica (PRONAP) ? "Manual Merk" ed. Harcourt Brace ? "Pediatría ? V Edición ? Tomo II", Meneghello, Ed. Médica Panamericana Hierro y ejercicio (suplementos)
|